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miércoles, 10 de marzo de 2010

Mi Rincón

Mi rincón llamaba a un cambio.
Decidido inicié su limpieza, saqué de él algunos objetos que habían finalizado su ciclo y lavé su rostro. Tez inmaculada que alzó su voz invocando a elfos y hadas que antaño me acompañaron en mi eterno reposo. Éstos han acudido a su llamada y han dado una lozana vida a mi esquina. Entre todos la han coloreado como sólo ellos saben, dibujando su existencia y sus maneras de ser.
Se puede respirar los colores de esos instantes vitales. Con sus ritmos propios, me marcan los diferentes senderos que se pueden disfrutar al caminar.
Pequeños y sabios compañeros, volvemos a trotar juntos. Nuevamente, seguiremos esbozando mundos desde nuestra recóndita esquina de colores.

domingo, 29 de noviembre de 2009

El sol inicia la entrada a su guarida nocturna y él reposa, sentado en las rocas mirando al mar. El horizonte le lanza recuerdos casi olvidados. De todos ellos, es uno el que se adueña de su cabeza. Recuerda tiempos, en los cuales, sólo pensaba en una estrategia para despedirse de su vida.
En aquel tiempo, todo era oscuro, su cuerpo no le oía, la dependencia se hacía enorme. Una única idea se fortalecía en su interior. Ésta era conseguir acercarse al balcón y dejar caer su cuerpo, sólo así se acercaba a eso que llamaban felicidad. Su pensamiento surgía a diario, pero nunca llegaba a realizarlo, quizás porque no se atrevía, o quizás porque no podía andar hasta el deseado balcón.
Hoy piensa, que quiso acabar con su vida, porque no conseguía ver nada más. Sin llegar a comprenderlo, su cuello se volvió rígido y le impedía girar su cabeza a otros lados. Lados, en los que moraban multitud de historias a realizar, cuentos que contar, canciones que bailar y cantar, gritos que lanzar al viento, lágrimas que derramar y risas que dibujar. La misma idea de morir, le enseñaba las ganas de vivir, pero en aquellos tiempos confusos, no lograba ver lo que se le presentaba ante su rostro. Aún así, cada pequeño detalle, se sumergía en su interior y se ubicaba plácidamente para iniciar su crecimiento. Una vez entró uno, éste dejó la entrada libre para que llegasen más. Fue esta entrada masiva de pinceladas, aparentemente insignificantes, las que le configuraron un paisaje distinto al que él se planteaba.
Tarea dura la iniciada, pues le tocaba reconstruir su vida, la ya olvidada, perdida y abandonada. Con mucho esfuerzo y con la ayuda de aquellos generosos intrusos que ocuparon su ser, se iba olvidando de su vida anterior e iba construyendo su nueva vida iniciada.
Juntos han conseguido crear nuevos horizontes en los que aprenden a desenvolverse con soltura, juegan, saltan, gritan, ríen, lloran, hablan y callan. Tal es así, que algún día recibe la visita de la señora muerte y ésta se ríe con él, recordándole qué hubiera descubierto si ella le hubiese hecho caso aquellos días y se lo hubiese llevado.
Mientras tanto, las horas pasan y él no las cuenta.
Se va el sol y llega la luna, sus pensamientos vuelan con los latidos del viento.

lunes, 28 de septiembre de 2009

San José del Rio



No soy capaz de contar el número de veces que he muerto. Hubo épocas que moría a diario, otras veces el intervalo entre muertes era más holgado. De cientos de colores han sido todas ellas.
Vidas o nacimientos recuerdo algunos (del primero no logro acordarme). El último que reconozco, es sabido por vosotros , fue en aquellas rocas bañadas por los azotes del mar. Hago memoria y consigo recordar uno anterior a este. Fue allá, al otro lado del océano. Una nueva vida nació en mí. Anduve paso a paso y al avanzar, un nuevo descubrimiento surgía ante mis ojos: el ritmo vital, los sonidos, la música, la manera de mirar tan diferente a la ya conocida, ricos olores a vida, continuadas y sosegadas pláticas compartiendo diferentes visiones.
Aquel fue el tiempo que al recordarlo me digo: “allá nací, allá aprendí, allá compartí, allá dejé a conciencia un pellizco de mi corazón que cuando late con fuerza, me hace volver a vivir rodeado de vuestras montañas.”

sábado, 26 de septiembre de 2009

Sumando vuestras edades no alcanzáis los veintidós años. Juntos, o por separado, sois cuatro fuentes de aprendizajes. En cada gesto, cada risa, cada juego, emanáis un sin fin de sabiduría mezclada con cariño, calor y ternura.
La más pequeña de vosotros, es la que más se enfada, pero nunca se olvida de ofrecer su mano al caminar. Presta mucha atención en cómo han de ser los pasos a dar, para poder evitar tropiezos innecesarios
Diez meses antes ya estabas tú aquí. Eres el compañero inseparable que vela por mi seguridad. Eres ese escudo firme y a la vez tierno y generoso. Tu expresivo semblante emite gestos tan divertidos como cariñosos.
Luego estás tú, presumida y expresiva bailarina que contagias tu alegría transformándola en felicidad.
Por último, el mayor de todos, fiel confidente y buen compañero de tertulias incesantes. Juntos, desmenuzamos nuestra existencia y creamos caminos por los cuales continuaremos riendo sin parar de jugar.

lunes, 25 de mayo de 2009

Un día de tantos, la pantalla se apodera de la atención. Ojos alelados observan lo que envían esas líneas de colores y sonidos. Sólo un par de ojos desvían la mirada hacia un pequeño objeto que descansa en el suelo. Éste es una simple bola de papel. Sara se dirige a ella con curiosidad, la toma entre sus diminutas manos y se la lleva a la boca, con afán de investigarla. Camina con ella hacia Carlos, él le describe el significado de la pequeña bola de papel. Juntos la deshacen y la vuelven a hacer. En el rostro de ella se pueden adivinar gestos de sorpresa. Sus ojos y su boca se abren hasta el infinito, es cómo si por arte de magia, un simple papel se transformase en pelota una y otra vez. Acuerdan iniciar un juego, Sara toma una silla, se sienta frente a Carlos y comienza la diversión. Uno lanza la bola para que el otro la atrape. Los dos se entretienen y sus risas despiertan la curiosidad de José Antonio, que sin pensarlo y sin palabras, toma otra silla y pide participar en el juego. Sara y Carlos no lo dudan y ahora son tres jugando a pasar la bola de papel. La curiosidad de José Antonio se contagia y primero Álvaro y después Luna, se unen a la diversión. El juego se anima y cada vez los pases se dan con más ritmo y energía. De repente uno de ellos dice; “¡vamos a bailar!”, e intercambian sus posiciones sin que deje de rotar la bola. Ante este inesperado revuelo, aparecen carcajadas y gritos de recreo. El tiempo discurre de manera fugaz y sin darse cuenta, todos sienten que se avecina la hora de almorzar. Nuevamente, sin tener que decir ni explicar nada, uno a uno se va despegando del juego y se dirigen al lugar de la comida. El juego va desapareciendo con calma para dar lugar a una nueva celebración de manjares exquisitos.
Sentados, de nuevo juntos en la mesa, cuentan sus sensaciones y hablan del divertido juego entre bocado y bocado.
La bola de papel, la creadora de ésta diversión, descansa nuevamente en el suelo del salón a la espera de ser investigada por otro u otros curiosos aventureros.

martes, 27 de enero de 2009



Courbet



El origen del mundo no se da importancia a sí mismo. Vive, palpita, brilla en su oscuridad. Sonríe ante la embestida de la duda. Condesciende a la glosa. No necesita.



sábado, 3 de enero de 2009

Después de ti

Llegada la noche, nos dirigimos a nuestro encuentro para dar comienzo al delicioso ritual.
Te deslizas entre mis manos, mis dedos te analizan suavemente y te esparces entre sus líneas.
Da comienzo el juego que configurará nuestra más íntima conexión. Me impregno de tu sabor, te esparces por todo mi cuerpo. La danza continúa uniéndote a mis labios una vez tras otra. Creamos mundos imaginarios configurando nuestra realidad.
Después de un enérgico estremecimiento llegamos a su conclusión fundidos por un destello de calor.
Parece que acaba todo pero no, no llega aún su fin. Preparo tabaco para liar un cigarro. Una vez hecho, lo enciendo y fumo el más placentero de ellos. Este cigarro culmina la plácida sensación mencionada. Extenúa la agitación y se abraza a la calma extrema. Serena mi interior iniciando un concierto de colores. Un nuevo y relajado orden interno, proporciona diferentes estímulos que empujan mi caminar.

viernes, 2 de enero de 2009




Hablaba muchas veces de su experiencia. Lo que se creía con derecho a llamar así era algo que había chupado de los libros, una gran desconfianza y un gran desprecio por sus semejantes.

(De "Senectud", Italo Svevo. Traducción de Carmen Martín Gaite)

****

Desde que se fue sólo hacía buscar una solución en los libros a tanto enigma estulto dejado en el aire. Pero aquellas páginas no daban una sino mil soluciones todas válidas, y un sólo error latiendo triste y hondo como el mundo. Lo que quedó en paréntesis transformóse en silencio de libros macerados, como relojes blandos, y calles putrefactas de risas.



viernes, 12 de diciembre de 2008




Tras largo tiempo de confusiones, cuando me dijo no con palabras de reproche petitorias de cariño e insultos soterrados, intuyendo el hielo en alud que se me avalanzaba, me sentí arropado, sentí el calor en su despedida, algo parecido a una humanidad en joyel.



lunes, 17 de noviembre de 2008

Contradictorio lugar, lleno de color y gentes, rebosante de aromas. A cada paso, algún niño o niña, se acerca dispuesto a venderte cualquier objeto o pedirte algo. Me siento extranjero, extraño, diferente, único e igual a otros. Siento ser el centro de muchas miradas. Mi barba, mi pelo largo resultan llamativos, pero lo que más llama la atención son mis pantalones.
Un caluroso día, paseando por sus calles, decido quitarle las “patas” a mis desmontables y las dejo caer sobre mis botas. Esto provoca cierta curiosidad en todo aquel que pasa por mi lado. Siento las miradas, oigo tímidas risas y comentarios a mi alrededor. En cualquier otra situación, esto podría resultar una ofensa hacia mi, pero no es eso lo que siento.
Es agradable observar los rostros sorprendidos de quienes se cruzan en mi paseo, aún más agradable es sentir el ritmo, tan diferente, del reloj en este lugar.

San Cristóbal de las Casas, Febrero 2002.

sábado, 15 de noviembre de 2008




-Un poema se tarda en escribir toda la vida.
Luis Muñoz
Torso de Apolo arcaico es un poema
Joan Margarit


Lo que no sabes decir da sentido a tus días. Este silencio de diamantes quebrados en la garganta, rumiando desde niño hasta por fin. Lo que no sabes decir es lo que dices.



martes, 4 de noviembre de 2008

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escribir a mano es el último grito en sensualidad, el fetiche de los más lujuriosos, los que gustan de la seda primigenia con las yemas de sus pupilas, aquéllos que comprenden la escritura como irreprimible menester, y les coge en medio de cualquier sitio



domingo, 2 de noviembre de 2008

Logomanía




Antes de su acepción, en cada palabra utilizada en sus poemas, el Diccionario previene: ant., desus. o poét..



miércoles, 29 de octubre de 2008

Un bar, una silla, un café y un cigarro. Dos chicas enfrente hablan de trabajo y yo esperando respuesta del INEM.
La calle está sonora. Los vehículos suben y bajan como todas las mañanas. La gente pasa, sus vidas corren. Unos van con papeles, otros con bolsas de la compra y algunos sin nada, simplemente pasean. Flota algo que une a vehículos y personas, la “velocidad”. Ésta se adueña de sus vidas. Corren de un lado a otro tratando de hacer posible esa multitud de historias que habitan en sus cabezas.
Yo aquí, sentado en un bar, doy un trago más al café, me hago otro cigarro y me pregunto: “¿llegarán tarde a algún lugar?”.

miércoles, 22 de octubre de 2008



¿Existe la página en blanco o quizás no sabes qué hacer con el tedio?

Sólo la duda, ese comensal a quien nadie ha invitado, nos divierte con sus arduos malabares, rompe el hielo.



sábado, 11 de octubre de 2008

En ocasiones me pregunto; "¿por qué siempre vuelvo a casa por el camino más largo?"

domingo, 28 de septiembre de 2008

Ayer soñé que soñaba un sueño que ya había soñado.
Me desvelé, agarré el bastón y me fui a liar tabaco.
Con su humo desperté y dibujé mi vida en el aire.
No quiero ya más sueños.
Con ese suave aliento he hallado mi respirar.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Cuando las letras llaman a la puerta


Transcurren los días y te van asaltando imágenes, palabras, sonidos, olores...
Se meten dentro de ti y organizan un alocado festival del que fluyen ideas.
Ideas primigenias sin mucho sentido ni forma.
Ellas solitas crecen en su hábitat interno, toman fuerza y un día, sin apenas darte cuenta, han logrado transformarse en letras. Letras que se unen formando palabras y éstas, a su vez, forman frases.
Se avecina el momento en el cual estas letras llaman a tu puerta.
Les abres y les ofreces toda la comodidad a tu alcance.
Piden tu ayuda para salir al exterior y explorar otros mundos.
Sin pensarlo mucho, agarras papel y bolígrafo (teclado en este caso), para dar comienzo a su nuevo viaje.
Cuando están todas fuera de ti, inician su emancipación, donde conoceran otras vidas, verán a otras hermanas, viajaran a otros lugares.
Consiguen su deseada y querida libertad.

jueves, 25 de septiembre de 2008

Es bello haber dialogado con la muerte.
Se logra ver lo mucho que queda por hacer y se agarra con más fuerza esta vida tratando de limar los errores de la anterior.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

"...Y creo que el motivo de llevar este destino,

es tener en el camino ese alma de molino..."

Rosendo Mercado



Intruso de un nuevo horizonte. Das pasos con cautela porque todo resulta extraño. Con sigilo avanzas de un lado a otro tratando de encontrar esa luz que te ilumine.


-No te engañes amigo, no hay luz. En esta oscuridad que te rodea sólo tú puedes encender alguna lámpara. Puedes empezar encendiendo tu mechero y, mientras haya gas, que éste te muestre a dónde ir. No tengas miedo de caer una vez más, pues tú sabes muy bien cómo levantarte.


Así fue, se marchó vagabundeando sin importarle a dónde llegaría. Su única “manera de vivir”, descubrir su vida a cada instante, en cada lugar, en cada rincón de su cabeza.