sábado, 4 de marzo de 2017

Ahora

Vida ésta, que volvió a nacer.
Nació con la esperanza de ser igual que ayer.
Sin apenas darse cuenta que nada quedaba de ese ayer.

Recuerdos y poco más, es lo que queda, de ese tiempo ya pasado.
Pasado el ayer, igual que está pasando el hoy con cada letra que escribo.
Presente que desaparece con cada soplo.
Desaparece, quedando en el recuerdo y a su vez, dando vida a un futuro.

Futuro éste, creado por multitud de instantes.
Instantes que no entienden de tiempo, tampoco saben de velocidad.
Se van sucediendo según les plazca, guiados por los sentimientos.
Podrán parecer muchos y muy rápidos, o pocos y lentos.
Lo cierto es que, sólo ellos deciden cuántos y en qué momento.