viernes, 10 de abril de 2009




El minimalismo del canario, su tímido piar a mediodía, como picoteando el aire.


El ritmo lento de las horas en los días de fiesta, su alpiste para los sentidos.



miércoles, 8 de abril de 2009




Estás dentro, estás en,

y has de salir

a la mañana sin motivos,

fría y despejada,

sin silabeo de las nubes

ni menester de su permiso

o líquida bendición

para poder oler de nuevo

los vapores desatados. Porque sí.



miércoles, 1 de abril de 2009




De una simplicidad condescendiente a otra condensada.


En la prehistoria están todos los errores, pero también todos los aciertos espontáneos sin miedo al cerco de aquellos.


La memoria es un ejercicio de futuro.



martes, 24 de marzo de 2009

Recuerdos de un lejano ayer

Vuelcas tu ser en orientar tu existencia y un día, sin más, es tu vida la que decide dar un vuelco sin contar contigo.



Incubando un amor en la espalda

a traición de los ojos.

Lo intuyen las manos

y no alcanzan a asirlo.



sábado, 21 de marzo de 2009




Qué palabras, cuáles van

desde mi cuerpo al poema.

Las idas, no las llegadas.

Aquéllas no de mi vida.

Las solas, las que desvelan.

Las de la espuma en la boca.

Las frías olas sin rima,

sin playa, sin descansar.

No repetidas ni rotas

en estrambote de piedra.



miércoles, 11 de marzo de 2009

la voluntad




Esa partícula finísima que ilumina un sol filtrado y cambia en todo punto la mirada.



martes, 10 de marzo de 2009




Si la luz fuera caída,

si no se sostuviera

en su propia vertical sin frondas,

dejadme en esta bruma,

horizonte de buenos escalofríos,

sobre el viejo mar de la mañana.



domingo, 8 de marzo de 2009

Arquitectura de la derrota




Habrá que renunciar a un techo

para que bien discurra el sol.

Construir de nuevo el aire

quitando cada piedra

como antes las pusimos:

arrojarlas en la orilla,

que glorioso crezca el musgo.

En las olas zambullirse

haciendo de su muro un pasadizo.



domingo, 1 de marzo de 2009




La polisemia vasta del desierto.

El gránulo tibio de una palabra

multiplicado hasta la soledad.

El nervio espejeante del deseo,

silencio enciclopédico del aire.