jueves, 27 de noviembre de 2008

Invocación




Resignar la mirada a lo natural,

lo que las cosas son sin el aspaviento

del deseo que las precede e ignora.

Resignar la mirada con el orgullo

y voluntad de lo mejor para sí.



4 comentarios:

marisa dijo...

Me quedo en tu invocación, y me resigno a la belleza que invocan y evocan las palabras...

Sergio dijo...

Se agradece, Marisa.

LUIS SPENCER dijo...

Estimado amigo, desgraciadamente, mi falta de tiempo no me permite visitar mas lugares sobre poesía, me gusta animar de veras a persistir en este arte de la memoria y de raiz. Así que felicidades.

Sergio dijo...

Muchas gracias, Luis, por tus palabras tan generosas, que no sé si merezco.